El impuesto que no se vota y lo sufren más los pobres.
Me refiero, sin duda, a la inflación (a menudo denominada el " impuesto silencioso " o " impuesto invisible "). Aunque técnicamente no es un tributo aprobado por un parlamento ni fijado en el boletín oficial, funciona en la práctica como un impuesto regresivo por varias razones fundamentales: 1. Ausencia de voto democrático A diferencia de los impuestos directos (como el IRPF o el Impuesto sobre Sociedades ), ningún gobierno somete a votación un aumento de la inflación. Surge de dinámicas macroeconómicas, tensiones en las cadenas de suministro, shocks de oferta o políticas monetarias expansivas (emisión de moneda y bajadas de tipos de interés). Sin embargo, erosiona el poder adquisitivo del ciudadano exactamente igual que si le subieran los impuestos. 2. Mayor impacto en las rentas más bajas La inflación es fuertemente regresiva por la estructura del gasto de cada hogar: Estructura del consumo: Los hogares con menores ingresos dedican la mayor parte (o la total...