China acaba de terminar un imán de 582 toneladas. ¿Para qué?
China acaba de validar y probar con éxito un gigantesco imán superconductor de 582 toneladas y 21 metros de longitud. ¿El objetivo? Ganar la carrera mundial de la fusión nuclear y lograr energía limpia, barata e ilimitada replicando el proceso físico que ocurre en el interior del Sol (el famoso "sol artificial"). ¿Cuál es la función de este imán? En un reactor de fusión nuclear, el combustible (gas de deuterio y tritio) debe calentarse hasta convertirse en plasma a temperaturas extremas que superan los 100 millones de grados Celsius (seis veces más caliente que el núcleo del Sol). Como no existe ningún material en la Tierra capaz de soportar semejante calor sin derretirse, la única forma de contener ese plasma es "hacerlo flotar" en el vacío. Aquí es donde entra este coloso de 582 toneladas: es un imán de campo toroidal diseñado específicamente para generar un escudo magnético ultra potente que confina, estabiliza y da forma a ese plasma ardiente para q...