¿Cañones por mantequilla, la nueva PAC 2028?
La expresión "cañones por mantequilla" alude al dilema económico clásico sobre la asignación de recursos entre gasto militar (cañones) y necesidades civiles (mantequilla), popularizado por Paul Samuelson para ilustrar el concepto de coste de oportunidad. En el contexto de la nueva Política Agrícola Común (PAC) 2028-2034, esta metáfora refleja la tensión entre priorizar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad agrícola frente a las crecientes demandas de financiación para defensa en la Unión Europea, especialmente en un escenario de conflictos geopolíticos como la guerra en Ucrania y las amenazas de Rusia.Contexto de la PAC 2028-2034La PAC 2023-2027 ya marcó un cambio hacia una política orientada a resultados, con tres objetivos principales: garantizar la seguridad alimentaria mediante un sector agrícola competitivo, reforzar la protección medioambiental y climática, y fortalecer el tejido socioeconómico de las zonas rurales. Para 2028-2034, la Comisión Europea está preparando una propuesta que se presentará a mediados de 2025, junto con el próximo marco financiero plurianual de la UE. Los eurodiputados han enfatizado la necesidad de una PAC con "personalidad propia" y una financiación robusta, evitando que se diluya en un fondo común con otras políticas sectoriales. También abogan por incentivos para los agricultores en lugar de solo imponer obligaciones.El dilema "cañones por mantequilla"El debate sobre la PAC 2028 se enmarca en un contexto donde la UE enfrenta presiones para aumentar el gasto en defensa, con objetivos como alcanzar el 2% del PIB para 2029 en países como España. El ministro español de Agricultura, Luis Planas, ha defendido que no se debe elegir entre "cañones" (defensa) y "mantequilla" (agricultura), argumentando que la seguridad alimentaria, la autonomía energética y la defensa son prioridades complementarias. Sin embargo, la asignación de recursos es limitada, y un incremento en el presupuesto militar podría reducir los fondos disponibles para la PAC, que ya representa una parte significativa del presupuesto comunitario (alrededor de un tercio).Por ejemplo, en 2021, España destinó 17.400 millones de euros a gasto militar, con un aumento del 17% para 2022, lo que refleja una tendencia global hacia una mayor inversión en defensa. Esto plantea un riesgo para el sector agrario, que enfrenta retos como la escasez de fertilizantes, el aumento de los costes de producción (gasóleo, energía) y la necesidad de cumplir con objetivos climáticos ambiciosos. Planas ha destacado que la seguridad alimentaria no está garantizada, especialmente ante interrupciones en las cadenas de suministro globales, como las causadas por la guerra en Ucrania.Implicaciones para la PAC 2028
- Financiación: Los eurodiputados insisten en una mayor dotación presupuestaria para la PAC, evitando recortes para financiar defensa. La propuesta de la Comisión Europea debe equilibrar estas demandas con las necesidades de otros sectores.
- Incentivos vs. Obligaciones: Se busca una PAC que recompense a los agricultores por prácticas sostenibles (como ecorregímenes) en lugar de solo imponer requisitos, como los relacionados con la condicionalidad reforzada o la nutrición sostenible de suelos.
- Sostenibilidad y Competitividad: La PAC 2028 deberá seguir promoviendo un sector agrícola resiliente y diversificado, con énfasis en la digitalización y la innovación, mientras aborda los riesgos climáticos y la dependencia de insumos externos.
- Tensión Geopolítica: La retórica de "cañones por mantequilla" se intensifica con las amenazas de Rusia y la incertidumbre sobre el apoyo militar de EE. UU., lo que podría forzar a la UE a priorizar la defensa a expensas de sectores como la agricultura.










