Las diez principales cuestiones que obstaculizan el aumento del bienestar real en España.









 Las diez principales cuestiones que obstaculizan el aumento del bienestar real en España, entendido como mejora sostenida en calidad de vida, poder adquisitivo, igualdad y acceso a servicios esenciales, son:

  1. Crisis de la vivienda — El encarecimiento de los alquileres y la compra de viviendas representa el principal problema percibido por los ciudadanos. Limita el acceso a un hogar digno, reduce el ahorro familiar y frena la movilidad laboral, especialmente entre jóvenes.
  2. Baja productividad laboral — España presenta uno de los crecimientos más débiles en productividad de la OCDE, lo que impide la convergencia del PIB per cápita con la media europea y limita subidas salariales sostenibles.
  3. Precaridad y desempleo estructural — Alta temporalidad, bajos salarios en sectores de baja cualificación y desempleo persistente (alrededor del 10-12%) erosionan el poder adquisitivo y generan inseguridad económica.
  4. Envejecimiento poblacional y baja natalidad — La población mayor crece rápidamente mientras la natalidad es una de las más bajas de Europa, presionando el sistema de pensiones y bienestar sin suficiente mano de obra joven para sostenerlo.
  5. Desigualdad y pobreza persistente — España muestra una de las tasas más altas de pobreza infantil y riesgo de exclusión en Europa, con un crecimiento económico que no se reparte equitativamente, agravando la brecha entre ricos y pobres.
  6. Pérdida de poder adquisitivo por inflación — Los salarios reales han caído en periodos recientes debido a una inflación acumulada superior al crecimiento nominal de los sueldos, afectando especialmente a la cesta de la compra y essentials.
  7. Déficit fiscal y deuda pública elevada — El alto endeudamiento limita el margen para invertir en servicios públicos y reformas, mientras el gasto en pensiones amenaza con crowding out otras partidas esenciales.
  8. Ineficiencias en el Estado de bienestar — España gasta relativamente mucho en protección social pero obtiene resultados inferiores a la media OCDE en reducción de pobreza y desigualdad, debido a una protección de baja intensidad.
  9. Soledad no deseada y problemas de salud mental — Aumentan entre mayores y jóvenes, exacerbados por brecha digital, discriminación y falta de conciliación familiar, reduciendo el bienestar subjetivo.
  10. Inestabilidad política y polarización — La fragmentación parlamentaria dificulta reformas estructurales necesarias en educación, mercado laboral y fiscalidad, frenando avances a largo plazo.
Estos factores explican por qué, pese al crecimiento del PIB superior a la media europea en 2025, indicadores de bienestar subjetivo han caído (según informes como el de la UCLM) y la renta real per cápita no converge con Europa. Abordarlos requiere reformas coordinadas en productividad, demografía y protección social.

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