¿Cómo afectan las carencias de hormonas a hombres y mujeres a partir de los 50 años?
Las carencias hormonales a partir de los 55 años se refieren principalmente a la disminución natural de las hormonas sexuales: estrógeno y progesterona en las mujeres (asociada a la menopausia) y testosterona en los hombres (conocida como andropausia o hipogonadismo de inicio tardío). Estos cambios son parte normal del envejecimiento, pero varían en intensidad y velocidad.
En las mujeres, la menopausia suele ocurrir alrededor de los 51-52 años (entre 45 y 55), con una caída abrupta de estrógeno y progesterona. A partir de los 55, la mayoría ya está en posmenopausia y experimenta efectos a corto y largo plazo.Efectos principales en mujeres:
- Síntomas vasomotores: Sofocos, sudores nocturnos y sensación repentina de calor (afectan a 3 de cada 4 mujeres).
- Problemas genitourinarios: Sequedad vaginal, dolor en las relaciones sexuales, adelgazamiento de tejidos vaginales, mayor riesgo de infecciones urinarias o vaginales, incontinencia y urgencia urinaria.
- Salud ósea: Pérdida acelerada de calcio en los huesos → mayor riesgo de osteoporosis, fracturas y pérdida de estatura.
- Riesgo cardiovascular: Aumento del colesterol “malo” (LDL), disminución del “bueno” (HDL) y mayor probabilidad de enfermedades cardíacas.
- Estado de ánimo y cognición: Cambios de humor, irritabilidad, ansiedad, depresión, niebla mental, dificultad para concentrar y problemas de sueño (insomnio).
- Otros: Aumento de peso (especialmente abdominal), piel seca, caída de cabello, fatiga y reducción del deseo sexual.
- Función sexual: Disminución de la libido (deseo sexual), disfunción eréctil, menor frecuencia de erecciones matutinas y orgasmos menos intensos.
- Energía y composición corporal: Fatiga crónica, pérdida de masa muscular y fuerza, aumento de grasa corporal (especialmente abdominal) y reducción de energía general.
- Salud ósea: Pérdida de densidad ósea → riesgo de osteoporosis, fracturas y lumbalgia.
- Estado de ánimo y cognición: Irritabilidad, depresión, ansiedad, falta de motivación, problemas de concentración y alteraciones del sueño.
- Otros: Pérdida de vello corporal/genital, posible anemia, mayor riesgo cardiovascular y metabólico (obesidad, diabetes tipo 2).
- Efectos comunes: Ambos sexos pueden experimentar pérdida ósea (osteoporosis), reducción del deseo sexual, fatiga, cambios de humor, problemas de sueño y mayor riesgo cardiovascular a largo plazo. La baja testosterona en hombres también reduce los niveles de estrógeno (ya que se convierte en estrógeno), lo que contribuye a algunos síntomas compartidos.
- Diferencias clave: En mujeres el declive es más brusco y afecta principalmente estrógeno/progesterona (con síntomas vasomotores intensos como sofocos). En hombres es progresivo y centrado en testosterona (más impacto en masa muscular y función eréctil).









