Propiedades saludables del membrillo.
El membrillo (Cydonia oblonga) es una fruta de otoño con un perfil nutricional único. Aunque rara vez se consume crudo debido a su astringencia y dureza, cocinado conserva la mayoría de sus compuestos bioactivos, destacando por su alto contenido en fibra soluble (mucílagos y pectinas), potasio y antioxidantes.
Beneficios y propiedades principales
Salud digestiva y regulación intestinal:
Su alto contenido en pectina y mucílagos (fibras solubles) forma un gel en el tracto digestivo que protege la mucosa gástrica. Es especialmente eficaz para frenar cuadros diarreicos y suavizar la digestión en casos de gastritis o estómago delicado.
Efecto astringente y antiinflamatorio:
Rico en taninos, compuestos organolépticos que le confieren su sabor característico y aportan propiedades astringentes y antiinflamatorias a nivel intestinal.
Aporte antioxidante:
Contiene notables cantidades de polifenoles y flavonoides (como la quercetina y el kaempferol), que ayudan a neutralizar los radicales libres y a reducir el estrés oxidativo celular.
Control del colesterol:
La pectina interfiere en la reabsorción intestinal del colesterol y las sales biliares, favoreciendo su eliminación y contribuyendo a regular los niveles de colesterol LDL en sangre.
Salud cardiovascular y equilibrio hídrico:
Es una fuente destacada de potasio y bajo en sodio, lo que favorece la eliminación de líquidos y ayuda a regular la presión arterial.
Composición nutricional destacada
| Componente | Aporte por cada 100 g (fruta fresca) |
| Valor energético | ~30-40 kcal |
| Fibra dietética | ~6,4 g (predominio de pectina) |
| Potasio | ~200 mg |
| Vitamina C | ~15 mg |
| Agua | ~84% |
Aspectos a tener en cuenta en su consumo
El valor nutricional del membrillo varía drásticamente según la forma de preparación:
Membrillo fresco o cocido al natural: Bajo en calorías y muy rico en fibra; ideal para personas que buscan controlar la glucemia o el peso corporal.
Dulce de membrillo tradicional: Durante su elaboración comercial o casera se añade una cantidad sustancial de azúcar (habitualmente en proporción 1:1 o 1:0,7 con la fruta). Esto eleva el aporte calórico y el índice glucémico, por lo que debe consumirse con moderación, especialmente en personas con diabetes o hipertrigliceridemia.











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