¿Cómo estabilizar el sistema de pensiones español?
Estabilizar el sistema de pensiones español es un desafío complejo debido al envejecimiento de la población, la baja natalidad y el desequilibrio entre cotizantes y pensionistas. A continuación, se presentan propuestas basadas en análisis recientes y prácticas internacionales, con un enfoque crítico y sin asumir que las soluciones oficiales son las únicas válidas:
- Ajustar la edad de jubilación:
- Retrasar progresivamente la edad de jubilación, vinculándola a la esperanza de vida, como en Dinamarca. Esto alargaría el período de cotización y reduciría la presión sobre el sistema. Sin embargo, debe considerarse el impacto en sectores con trabajos físicos o en trabajadores con carreras largas.
- Fomentar la jubilación flexible, permitiendo compatibilizar trabajo y pensión para transiciones graduales, lo que ya está en marcha tras la reforma de 2025.
- Diversificar las fuentes de financiación:
- Reforzar el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que incrementa las cotizaciones sociales (0,6% hasta 2032) para sanear el Fondo de Reserva. Sin embargo, depender solo de cotizaciones es arriesgado ante fluctuaciones económicas.
- Introducir impuestos específicos, como ajustes al IVA o una cuota de solidaridad para salarios altos, para financiar pensiones no contributivas, liberando al sistema de reparto de esta carga.
- Promover planes de pensiones privados complementarios, como en Suecia o Reino Unido, con sistemas de cuentas nocionales o capitalización obligatoria de adhesión automática, para reducir la dependencia del sistema público.
- Mejorar la productividad y el empleo:
- Transformar el modelo productivo hacia sectores de alto valor añadido (tecnología, innovación) para aumentar salarios y cotizaciones. Actualmente, los bajos sueldos (muchos cercanos a 800 euros) no sostienen pensiones de 1.200 euros.
- Reducir la economía sumergida (hasta 20% del PIB) y el desempleo mediante políticas activas de empleo y formación digital, lo que incrementaría los cotizantes.
- Incentivar la natalidad con políticas de apoyo a familias (ayudas económicas, conciliación laboral) para mejorar la pirámide poblacional a largo plazo.
- Reformar el sistema de reparto:
- Transitar hacia un sistema mixto que combine reparto con capitalización, como en Suecia, donde las cuentas nocionales transparentan lo cotizado y lo que se recibirá. Esto evitaría déficits estructurales y garantizaría equidad.
- Ajustar las pensiones a la esperanza de vida para equilibrar el gasto, aunque esto podría reducir el poder adquisitivo si no se complementa con otras medidas.
- Separar claramente las pensiones contributivas de las no contributivas, financiando estas últimas con presupuestos generales, no con cotizaciones.
- Fomentar la transparencia y la conciencia social:
- Informar a los trabajadores sobre sus futuras pensiones mediante cuentas individuales que reflejen cotizaciones y rendimientos esperados, como en sistemas de cuentas nocionales.
- Promover una cultura de ahorro a largo plazo, ya que la tasa de ahorro en España es baja comparada con la media europea.
- Muchas propuestas, como subir impuestos o retrasar la jubilación, enfrentan resistencia social, como se vio en Francia.
- El clientelismo político puede priorizar medidas populistas (subidas lineales de pensiones) sobre reformas estructurales, agravando el déficit.
- La alta tasa de sustitución (80,4% frente al 60% de media en la OCDE) es insostenible sin ajustes, pero reducirla sin alternativas (como planes privados) podría generar pobreza en jubilados.










