Efectos del exceso de hidratación.





 El exceso de hidratación (también llamado hiperhidratación, sobrehidratación o intoxicación hídrica) ocurre cuando se consume más agua de la que los riñones pueden eliminar en un período corto de tiempo. Esto diluye los electrolitos en la sangre, especialmente el sodio, lo que provoca una condición conocida como hiponatremia (nivel bajo de sodio en sangre).

Aunque la hidratación adecuada es esencial para la salud, beber cantidades excesivas puede ser peligroso, incluso mortal en casos graves. Es raro en personas sanas con una dieta normal, pero ocurre más frecuentemente en:
  • Atletas de resistencia (maratones, triatlones) que beben mucha agua sin reponer sales.
  • Personas con trastornos como polidipsia psicógena.
  • Situaciones con ingesta forzada o muy elevada de líquidos.
Principales efectos y síntomasLos síntomas dependen de la rapidez y gravedad de la dilución del sodio. Suelen aparecer cuando se bebe más de 3-4 litros en poco tiempo (o más en contextos de sudoración intensa sin reposición de electrolitos).Síntomas leves a moderados (hiponatremia inicial):
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor de cabeza
  • Fatiga, somnolencia o pérdida de energía
  • Debilidad muscular, calambres o espasmos
  • Mareos, confusión leve o irritabilidad
  • Letargo o cansancio extremo
Síntomas graves (cuando el cerebro se hincha por el exceso de agua en las células):
  • Confusión importante, desorientación o agitación
  • Convulsiones
  • Coma
  • En casos extremos: daño cerebral permanente o muerte
El mecanismo principal es que el agua en exceso entra en las células (especialmente las del cerebro), causando hinchazón (edema cerebral). Como el cráneo no se expande, esto aumenta la presión intracraneal rápidamente.¿Cuánta agua es "demasiada"?
  • Los riñones sanos eliminan unos 0.8-1 litro por hora como máximo.
  • Beber más de 1-1.5 litros por hora durante varias horas seguidas puede saturarlos y causar problemas.
  • En deportes de resistencia, el riesgo aumenta si se bebe solo agua pura sin bebidas con electrolitos.
Prevención
  • Escucha a tu cuerpo: bebe cuando tengas sed, no por obligación.
  • En ejercicio intenso o calor: usa bebidas con electrolitos (sodio, potasio) en lugar de solo agua.
  • Evita retos virales o ingestas masivas de agua.
  • Personas con problemas renales, cardíacos o hepáticos deben ser especialmente cuidadosas.
En resumen, aunque la deshidratación es mucho más común y peligrosa en el día a día, el exceso de agua también puede ser grave. El equilibrio es clave: hidrátate bien, pero sin exagerar. Si aparecen síntomas como confusión o convulsiones tras beber mucho líquido, busca atención médica urgente.

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