La inflación; el otro punto débil de Rusia y más en invierno.
La frase: —"La inflación; el otro punto débil de Rusia y más en invierno"— captura muy bien una realidad actual de la economía rusa en febrero de 2026. Aunque la inflación ha bajado significativamente desde los picos de 2024-2025 (cuando llegó a superar el 9-10% anual), sigue siendo un problema persistente y especialmente sensible en los meses fríos, cuando los costos de calefacción, alimentos frescos y servicios regulados se disparan.
Situación actual de la inflación (febrero 2026)
- A finales de 2025, la inflación anual cerró en 5.6%, un nivel más bajo de lo esperado y una mejora clara respecto al 9.5% de 2024. Esto permitió al Banco Central de Rusia (dirigido por Elvira Nabiúllina) relajar la política monetaria: la tasa de interés de referencia se redujo varias veces en 2025 (desde un máximo del 21%) y, recientemente (13 de febrero de 2026), bajó 50 puntos básicos hasta el 15.5%.
- Sin embargo, en enero de 2026 hubo un repunte: la inflación anual subió al 6% (según Rosstat y Trading Economics), con un aumento mensual de precios del 1.6%. A fecha de 9 de febrero de 2026, se situaba en torno al 6.3%.
- El Banco Central elevó su pronóstico para todo 2026 a un rango de 4.5-5.5% (antes era 4-5%), y espera que la inflación subyacente baje hacia el 4% en la segunda mitad del año. El objetivo oficial sigue siendo el 4%, pero no se alcanzaría de forma estable hasta 2027.
- Efectos de la economía de guerra: El gasto militar masivo y los subsidios han sobrecalentado la economía en años previos, generando presiones de demanda. Ahora, con el enfriamiento (crecimiento del PIB solo ~1% en 2025 y pronósticos de 0.5-1.5% para 2026), el Banco Central busca equilibrar sin disparar más los precios.
- Factores fiscales: Aumentos del IVA (de 20% a 22% en algunos casos), impuestos especiales, indexación de tarifas públicas (electricidad, gas, transporte) y ajustes en precios regulados han impulsado los precios al alza al inicio de 2026.
- Debilidad del rublo y petróleo: Bajos precios del crudo y sanciones reducen ingresos, lo que fuerza al gobierno a más deuda o ajustes fiscales → riesgo inflacionario.
- Expectativas altas: Las expectativas de inflación de hogares y empresas siguen elevadas (alrededor del 13-14% en algunos sondeos), lo que puede autoalimentar subidas de precios.
- Alimentos frescos: Frutas y verduras (importadas o de invernadero) suben fuertemente en invierno por logística difícil y clima extremo. En enero 2026, hubo alzas notables en productos como pepinos (+21%) y tomates (+13.6%), muy por encima de lo habitual.
- Calefacción y energía: Las tarifas de servicios públicos (calefacción, electricidad, gas) se indexan o ajustan a menudo a principios de año, y el consumo se dispara con temperaturas de -20 °C o menos en muchas regiones.
- Servicios: La inflación en servicios alcanzó el 9.6% en enero 2026, impulsada por estos ajustes y por la demanda estacional.
- Percepción cotidiana: Como reportan desde ciudades como Irkutsk, la gente nota la "inflación diaria" al comprar: billetes de transporte que duplican precio, productos básicos más caros. En invierno, con menos movilidad y mayor dependencia de calefacción, el impacto en el poder adquisitivo se siente más.










