Fines que debe tener el deporte en edad preuniversitaria.
El deporte en la edad preuniversitaria (aproximadamente entre los 15 y 18 años, coincidiendo con el bachillerato o la educación media superior) se encuentra en una etapa crucial de transición. Ya no se trata solo de iniciación deportiva ni de juego recreativo puro, pero tampoco debe reducirse exclusivamente al rendimiento competitivo.
En esta fase, el deporte debe estructurarse en torno a cuatro fines fundamentales:
1. Fin Formativo y de Desarrollo Integral
A nivel biopsicosocial, este periodo es clave para la consolidación de la identidad. El deporte debe ser una herramienta pedagógica que aporte:
Gestión emocional y resiliencia: Aprender a lidiar con la frustración, el fracaso, la presión de los exámenes y la victoria.
Valores sociales: Consolidar el trabajo en equipo, la empatía, el respeto a las reglas (fair play) y el compromiso a largo plazo.
Autonomía y autodisciplina: Capacidad para organizar el tiempo entre las altas exigencias académicas preuniversitarias y los entrenamientos.
2. Fin Saludable y de Bienestar (Generación de Hábitos)
La adolescencia tardía es el periodo donde más abandono deportivo se registra. El fin principal aquí es la adherencia:
Vía de escape del estrés: El deporte actúa como un regulador de la ansiedad provocada por la presión académica (selectividad, exámenes de ingreso, decisiones de futuro).
Hábito transferible a la vida adulta: Si un joven mantiene el deporte a los 17 o 18 años, es altamente probable que sea un adulto activo.
Higiene postural y compensación: Contrarrestar las largas jornadas de estudio sentados.
3. Fin de Inclusión y Socialización Sana
El entorno deportivo ofrece un espacio de pertenencia seguro y alternativo al académico o digital:
Cohesión grupal: Fortalecer la creación de vínculos de amistad sanos, basados en el esfuerzo común y el ocio saludable.
Diversificación de opciones: Ofrecer tanto deporte competitivo para quienes lo buscan, como recreativo/saludable (fitness, running, deportes alternativos) para evitar la exclusión de los menos dotados técnicamente.
4. Fin de Orientación y Proyección (Rendimiento Competitivo)
Para un porcentaje de jóvenes, esta edad es la antesala del deporte universitario de alto nivel o federado:
Detección y canalización del talento: Proveer las herramientas técnicas y tácticas para aquellos que desean optar a becas deportivas o competir a nivel universitario.
Cultura del esfuerzo: Entender el alto rendimiento no como una obsesión, sino como la búsqueda de la excelencia y la autosuperación.
En resumen: El fin último del deporte preuniversitario no es fabricar campeones, sino formar personas equilibradas, saludables y con herramientas emocionales suficientes para afrontar la vida universitaria y adulta que tienen a la vuelta de la esquina.










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