¿Cómo debe ser la gestión de la masa forestal? Usos: combustible, madera, apoyo a la ganadería.
La gestión de la masa forestal para usos como combustible, madera y apoyo a la ganadería debe ser sostenible, equilibrada y adaptada a las características ecológicas, sociales y económicas de cada región. A continuación, se detallan los principios y prácticas clave para una gestión forestal efectiva, considerando los usos mencionados:1. Principios Generales de Gestión Forestal Sostenible
- Sostenibilidad: Garantizar que la extracción de recursos (madera, biomasa, pastos) no supere la capacidad de regeneración del bosque.
- Multifuncionalidad: Equilibrar los usos productivos (combustible, madera, ganadería) con la conservación de la biodiversidad, la protección del suelo y la regulación hídrica.
- Planificación a largo plazo: Diseñar planes de gestión forestal basados en inventarios forestales, estudios ecológicos y necesidades socioeconómicas.
- Participación local: Involucrar a comunidades, propietarios y ganaderos en la toma de decisiones para garantizar la aceptación y viabilidad de las medidas.
- Extracción controlada:
- Realizar talas selectivas o claras en áreas de baja densidad para obtener leña o biomasa, priorizando especies de crecimiento rápido o menos valiosas.
- Aprovechar restos de podas, clareos o talas para producir biomasa, evitando la sobreexplotación.
- Prevención de incendios:
- Reducir la carga de combustible forestal mediante clareos y manejo de sotobosque para minimizar riesgos de incendios.
- Crear cortafuegos y mantener zonas de baja densidad vegetal alrededor de áreas habitadas.
- Reutilización de residuos: Transformar restos forestales en pellets, astillas o briquetas para uso energético, promoviendo la economía circular.
- Regeneración: Fomentar la reforestación o regeneración natural en áreas explotadas para mantener la productividad del bosque.
- Ordenación forestal:
- Implementar planes de ordenación basados en turnos de corta (edad o tamaño óptimo de los árboles) para maximizar la calidad y cantidad de madera.
- Priorizar especies de alto valor maderero (pino, roble, castaño, etc.) y realizar talas selectivas para promover el crecimiento de árboles sanos.
- Certificación forestal: Adoptar estándares como FSC o PEFC para garantizar que la madera provenga de bosques gestionados de forma sostenible.
- Diversificación de productos: Gestionar el bosque para obtener madera de diferentes calidades (aserrío, construcción, muebles) según las especies y el mercado.
- Minimización de impactos:
- Usar técnicas de tala de bajo impacto (arrastre con cables, maquinaria ligera) para reducir daños al suelo y a la vegetación circundante.
- Proteger árboles jóvenes y especies clave durante las cortas.
- Silvopastoralismo: Integrar la ganadería con la gestión forestal mediante sistemas silvopastorales, donde los animales pastan en áreas boscosas controladas.
- Regular la carga ganadera para evitar el sobrepastoreo, que puede degradar el suelo y dificultar la regeneración forestal.
- Mantener un equilibrio entre la cubierta arbórea y las zonas de pasto, favoreciendo especies herbáceas compatibles con el ecosistema forestal.
- Rotación de pastos: Establecer áreas de pastoreo rotacional para permitir la recuperación de la vegetación y evitar la compactación del suelo.
- Protección de regeneración: Instalar cercados temporales o permanentes en áreas de regeneración natural o plantaciones jóvenes para protegerlas del ganado.
- Aprovechamiento de recursos forestales: Utilizar frutos (bellotas, castañas) o follaje como complemento alimenticio para el ganado, especialmente en sistemas extensivos como la dehesa.
- Conservación de la biodiversidad: Proteger especies clave, mantener corredores ecológicos y preservar árboles viejos o muertos que sirvan como hábitat para la fauna.
- Adaptación al cambio climático:
- Seleccionar especies resistentes a sequías o plagas.
- Fomentar bosques mixtos para aumentar la resiliencia frente a perturbaciones.
- Monitoreo y evaluación: Realizar seguimientos periódicos (inventarios, análisis de suelo, estudios de biodiversidad) para evaluar el impacto de las prácticas y ajustar los planes de gestión.
- Legislación y normativas: Cumplir con las leyes locales y nacionales sobre gestión forestal, así como con incentivos o subvenciones para prácticas sostenibles.
- Combustible: Se extrae leña de podas y clareos de encinas o alcornoques.
- Madera: Se aprovecha la madera de árboles viejos o dañados, aunque en menor medida.
- Ganadería: Se permite el pastoreo extensivo de vacas, ovejas o cerdos, que se alimentan de bellotas y pastos, mientras se mantiene la cubierta arbórea para sombra y conservación del suelo.










