Efectos del doping a largo plazo.
Los efectos a largo plazo del doping, entendido como el uso de sustancias o métodos para mejorar el rendimiento deportivo, varían según el tipo de sustancia, la duración del uso, la dosis y la predisposición individual. A continuación, se resumen los principales efectos negativos a largo plazo, basados en información científica y estudios disponibles hasta mi última actualización:1. Esteroides anabólicos
- Sistema cardiovascular: Aumentan el riesgo de hipertensión, enfermedades cardíacas (como infarto o insuficiencia cardíaca), aterosclerosis y formación de coágulos. Alteran los niveles de colesterol (aumentan LDL, disminuyen HDL).
- Hígado: Daño hepático, incluyendo hepatitis, tumores hepáticos (benignos o malignos) y enfermedad hepática grasa.
- Sistema endocrino: En hombres, reducción de la producción de testosterona, infertilidad, atrofia testicular y ginecomastia. En mujeres, virilización (crecimiento de vello facial, voz grave, alteraciones menstruales).
- Psicológicos: Cambios de humor, agresividad ("rabia por esteroides"), depresión, ansiedad y dependencia psicológica.
- Musculoesquelético: Crecimiento acelerado en adolescentes puede cerrar prematuramente las placas de crecimiento, limitando la estatura. Mayor riesgo de lesiones en tendones y ligamentos.
- Sistema nervioso: Ansiedad crónica, insomnio, temblores, dependencia y, en casos graves, psicosis o daños neurológicos.
- Cardiovascular: Taquicardia crónica, hipertensión y mayor riesgo de arritmias o infartos.
- Adicción: Alto potencial de dependencia física y psicológica.
- Sistema cardiovascular: Aumenta la viscosidad de la sangre, elevando el riesgo de trombosis, embolia pulmonar, infarto o accidente cerebrovascular.
- Sistema inmunológico: Posible supresión inmunológica a largo plazo.
- Metabólicos: Riesgo de diabetes tipo 2, resistencia a la insulina y alteraciones metabólicas.
- Musculoesquelético: Crecimiento anormal de huesos y tejidos (acromegalia), deformidades articulares y dolor crónico.
- Cardiovascular: Hipertrofia cardíaca y mayor riesgo de insuficiencia cardíaca.
- Renal: Daño renal por deshidratación crónica, desequilibrios electrolíticos (bajo potasio o sodio) y riesgo de insuficiencia renal.
- Cardiovascular: Alteraciones en la presión arterial y arritmias por desbalance de electrolitos.
- Dependencia de sustancias para mantener el rendimiento, lo que puede llevar a problemas financieros, legales o sociales.
- Aislamiento social, estigma y pérdida de credibilidad en el ámbito deportivo.
- Trastornos de la imagen corporal y comportamientos de riesgo asociados al uso continuo.
- Alteraciones permanentes en el sistema reproductivo, infertilidad, cambios irreversibles en la voz y características sexuales secundarias.
- Alteraciones en el desarrollo puberal, daño permanente en el crecimiento óseo y mayor vulnerabilidad a efectos psicológicos y físicos.
- Interacciones y combinaciones: El uso combinado de múltiples sustancias (stacking) amplifica los riesgos, especialmente en el hígado, corazón y sistema nervioso.
- Dosis y duración: Los efectos son más graves con dosis altas y uso prolongado.
- Falta de estudios a largo plazo: Algunas sustancias, especialmente las más nuevas, carecen de estudios longitudinales, pero los riesgos observados en casos clínicos son significativos.










