¿Qué le pasa a Japón? Ejemplo del mal uso de la política monetaria.




¿Qué le pasa a Japón? Una economía en transición con sombras persistentes
Japón, la tercera economía más grande del mundo (o cuarta, según proyecciones del FMI para 2025 que la sitúan por debajo de Alemania e India), enfrenta un panorama mixto en noviembre de 2025. Tras décadas de deflación crónica, estancamiento y políticas monetarias ultraexpansivas, el país muestra signos de recuperación, pero con crecientes riesgos derivados de su deuda masiva, presiones inflacionarias y un entorno global volátil. El crecimiento del PIB se estima en torno al 1.3% para 2025, impulsado por subidas salariales y turismo, pero las proyecciones han sido recortadas por aranceles estadounidenses y tensiones comerciales. La inflación núcleo (excluyendo alimentos frescos) ronda el 2.2-3.0%, por encima del objetivo del Banco de Japón (BoJ) del 2%, pero con riesgos de moderación o aceleración. Sin embargo, el yen se ha depreciado a niveles cercanos a 157 por dólar, lo que encarece las importaciones y alimenta la inflación importada. Principales problemas económicos en 2025Japón lidia con desafíos estructurales y coyunturales. Aquí una tabla resumida:
Problema
Descripción
Impacto en 2025
Deuda pública
Supera el 255% del PIB, la más alta entre economías desarrolladas. El BoJ posee ~57% de los bonos soberanos (JGB), financiando el gasto vía impresión monetaria.
Aumento de yields de bonos a 3.41% (máximo desde 1999), elevando costos de servicio de deuda a ~10% de ingresos fiscales. Riesgo de espiral si suben tasas.
Inflación y salarios
Inflación >2% por dos años, con subidas salariales del 5-6% (mejores desde los 90s). Pero precios de alimentos suben 21.9% interanual.
Presiona consumo (subió en Q3, pero volátil). El BoJ busca anclar expectativas al 2%, pero riesgos de sobrepaso.
Política laxa del BoJ debilita la moneda (carry trade global: préstamos en yen baratos para invertir en activos de alto rendimiento).
Beneficia exportaciones (superávit comercial crece), pero encarece energía/importaciones. Intervenciones FX del gobierno para estabilizar.
Ralentización global
Aranceles de EE.UU. (15% en autos/partes, 10% general) impactan exportaciones (20% a EE.UU.). China en crisis inmobiliaria reduce demanda.
PIB recortado a 0.5% en algunas proyecciones; riesgos bajistas por geopolítica (tensiones con China).
Población envejecida reduce potencial de crecimiento (~0.5%). Desempleo bajo, pero escasez laboral.
Reformas laborales en marcha, pero limitan inversión. Gasto en defensa (2% PIB) añade presión fiscal.
El nuevo gobierno de Sanae Takaichi (primera mujer primera ministra, octubre 2025) aprobó un paquete de estímulo fiscal de ¥21.3 billones (~US$135 mil millones), con subsidios familiares y gasto en defensa, para impulsar consumo. Sin embargo, esto agrava la deuda.Ejemplo del mal uso de la política monetaria: Décadas de ultraexpansión y sus secuelasJapón es el caso clásico de mal uso prolongado de la política monetaria, especialmente bajo "Abenomics" (2012-2020) y extensiones posteriores. El BoJ mantuvo tasas cercanas a cero (incluso negativas desde 2016) y compró activos masivos (QE: >100% del PIB en balance), comprando ~75% de ETFs del Nikkei y 57% de JGB. El objetivo: combatir deflación y estimular crecimiento. Pero los efectos fueron contraproducentes a largo plazo:
  1. Distorsión de mercados y "zombificación": Tasas ultra-bajas financiaron empresas no viables ("zombis"), retrasando reformas estructurales. El crecimiento nominal se estancó en ~0.5% anual durante 30 años, pese a inyecciones masivas. Esto creó una economía dependiente de estímulos, no de productividad.
  2. Explosión de deuda y dependencia del BoJ: La monetización de deuda (BoJ comprando JGB) permitió déficits fiscales crónicos sin presión de mercado. Hoy, yields suben (3.41% en bonos a 30 años), forzando al BoJ a elegir: subir tasas (riesgo de colapso fiscal, +US$45 mil millones anuales por cada 0.5%) o mantener laxa (acelerando inflación y depreciando yen).
  3. Carry trade global y volatilidad: Préstamos baratos en yen (~US$350 mil millones a US$4 billones en derivados) inflaron burbujas mundiales (acciones, cripto). Su reversión (por yields crecientes) causó caídas como el 12.4% del Nikkei en julio 2024. En 2025, con normalización (tasas al 0.5%, proyectadas a 1.25% en 2026), se desata volatilidad.
  4. Error fiscal complementario: El alza de IVA en 2014 (bajo Abe) frenó consumo en un momento de tasas cero, agravando el estancamiento. Era innecesario sin presiones de mercado.
El BoJ ahora normaliza gradualmente (subida a 0.5% en enero 2025, pausada por aranceles), pero el daño acumulado deja poco margen: "fiscal dominance" perpetua, donde política monetaria sirve a la deuda, no a la estabilidad. Lección: estímulos prolongados sin reformas estructurales (laboral, demográfica) generan adicción, no sostenibilidad.Perspectivas y riesgosRiesgos bajistas dominan: slowdown global, yields volátiles y posible "regime change" en liquidez mundial. El BoJ se reúne el 18-19 diciembre; mercados ven 51% chance de +0.25%. Positivos: salarios crecientes y estímulo fiscal podrían estabilizar. Japón tiene herramientas (intervenciones FX, margen fiscal), pero necesita reformas para evitar la "japonización" global. En resumen, no es una crisis inminente, sino un ajuste doloroso de un modelo agotado.

Consecuencias de emitir dinero (base monetaria o M2) por encima del crecimiento del PIB a largo plazoCuando un banco central crea dinero a un ritmo persistentemente superior al crecimiento real del PIB + inflación objetivo (es decir, más allá de lo que la economía puede absorber sin distorsionar), se generan una serie de efectos encadenados. Japón es el laboratorio perfecto porque lleva 30+ años haciéndolo de forma extrema.
Consecuencia
Mecanismo
Ejemplo real en Japón (1995-2025)
Gravedad actual (2025)
1. Inflación de activos (burbujas)
El dinero nuevo no entra primero en bienes/salarios, sino en mercados financieros (acciones, bonos, inmuebles).
Nikkei ×5 desde 2012 con QE; precios de suelo en Tokio +150 % desde 2021; BoJ llegó a ser el mayor accionista de Japón vía ETFs.
Alta (burbuja inmobiliaria comercial en Tokio ya revienta en 2025).
2. Inflación de precios (con retraso)
Cuando la velocidad del dinero se normaliza o el yen se deprecia, el exceso de liquidez se traslada a bienes y servicios.
Inflación núcleo >2 % desde 2022 (primera vez en 30 años); alimentos +21,9 % interanual en 2025.
Media-alta y subiendo.
3. Depreciación cambiaria estructural
Exceso de yenes → oferta excesiva en mercados FX → yen débil crónico (carry trade).
1 USD = 75 ¥ (2011) → 157 ¥ (nov 2025). Pérdida del 52 % en 14 años.
Muy alta. Japón ya es moneda de financiación global.
4. Empresas zombis y baja productividad
Crédito barato permite sobrevivir a empresas sin beneficios. Retrasa la destrucción creativa.
~15-20 % de empresas cotizadas japonesas son “zombis” (intereses > beneficios operativos durante >10 años). Productividad total de los factores estancada desde 1995.
Crítica. Es la principal razón del crecimiento potencial ~0,4 %.
5. Monetización de deuda → pérdida de independencia del banco central
El banco central termina comprando la deuda que el mercado no quiere (Fiscal dominance).
BoJ posee 57 % de todos los JGB emitidos. El 45 % del gasto público se financia vía BoJ.
Extrema. El BoJ ya no puede subir tasas sin provocar crisis fiscal.
6. Aumento explosivo del balance del banco central
Base monetaria ×8 desde 2013 (de ~100 a ~780 billones de yenes).
Balance del BoJ = 130 % del PIB (récord mundial).
Insostenible a largo plazo. Salida muy dolorosa.
7. Distorsión de la curva de rendimientos y desaparición de señal de precios
Control de curva (YCC) aplasta los yields → bancos y aseguradoras no pueden ganar margen.
Margen neto de interés de bancos japoneses cayó a 0,3-0,5 % durante años. Rentabilidad sobre activos (ROA) <0,4 %.
Los megabancos japoneses cotizan a 0,5-0,8× valor en libros (mitad que bancos europeos).
8. Efecto riqueza inverso cuando se normaliza
Al subir tasas mínimamente, caen precios de bonos y acciones → consumo se contrae.
Subida de 0 % a 0,5 % en 2024-2025 provocó caída del 12,4 % del Nikkei en un día (agosto 2024).
Muy alta sensibilidad. Cada 0,25 % extra puede costar 1-2 % de PIB.
9. Pérdida de credibilidad y anclaje de expectativas
La gente deja de creer que el banco central controlará la inflación → espiral salarios-precios o, peor, pérdida de confianza en la moneda.
Encuestas 2025: japoneses esperan inflación >3 % a 5 años vista (la más alta desde 2008).
En desarrollo. Aún no crítico, pero el riesgo sube rápido.
10. Riesgo sistémico global (carry trade unwind)
Billones de dólares prestados en yenes para invertir en activos de riesgo mundial. Al subir tasas en Japón → liquidación masiva.
Agosto 2024: “yen carry trade crash” provocó la mayor caída diaria del Nasdaq desde 2020. Se estima posición global 0,5-4 billones USD.
Riesgo latente muy alto.
Regla práctica (ecuación cuantitativa simplificada)Crecimiento monetario ≈ Crecimiento PIB real + Inflación objetivo + cambio velocidad dineroSi durante 20-30 años creces M2 o base monetaria al 5-10 % anual mientras el PIB nominal crece 0-2 %, tarde o temprano pagas el exceso con alguna combinación de:
  • Inflación alta
  • Depreciación brutal del tipo de cambio
  • Burbuja que revienta
  • Crisis fiscal si intentas normalizar tasas
Japón ha pagado ya con los puntos 1, 3, 4, 5, 6 y 7. En 2025-2027 está empezando a pagar con 2, 8, 9 y potencialmente 10.Conclusión cortaEmitir dinero muy por encima del crecimiento del PIB durante décadas no es gratis. Solo retrasa el ajuste y lo hace más violento cuando llega. Japón es la prueba viviente: ha convertido una economía rica y productiva en una enorme máquina de impresión de dinero atrapada en su propia trampa de liquidez y deuda.
Conclusión definitiva: 
Los políticos no piensan en las generaciones futuras sino en su generación.

¿A que no te has sorprendido?


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