El falso fondo soberano español.






 El término "falso fondo soberano español" se refiere a las críticas que ha recibido el anuncio del Gobierno de Pedro Sánchez (hecho el 15-16 de enero de 2026) sobre la creación de un instrumento llamado España Crece, presentado como un "gran fondo soberano" con una dotación inicial de 10.500 millones de euros y la ambición de movilizar hasta 120.000 millones en inversiones público-privadas.

¿Qué es España Crece?
  • Dotación base: 10.500 M€, procedentes en gran parte de la última remesa de fondos europeos Next Generation EU (préstamos y transferencias del Plan de Recuperación).
  • Gestión: A través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), que se convierte en una especie de banco público de inversión ampliado.
  • Objetivos: Invertir en nueve sectores estratégicos (vivienda, energía, digitalización, IA, reindustrialización, economía circular, infraestructuras, agua/saneamiento y seguridad), con foco especial en vivienda. Se busca prolongar el legado de los fondos europeos más allá de 2026, atrayendo coinversión privada.
  • Carácter: Permanente (no con plazo fijo como los NextGen), modelo público-privado.
¿Por qué se le llama "falso" o "farsa"?Muchos analistas, economistas liberales y medios críticos (como Xataka, elEconomista, Juan Ramón Rallo, ABC o OkDiario) argumentan que no cumple con la definición clásica de fondo soberano. Los verdaderos fondos soberanos (ejemplos: Noruega con ~1,6 billones de dólares, Arabia Saudí, Singapur, China o Emiratos) se nutren de:
  • Superávits fiscales estructurales persistentes.
  • Ingresos extraordinarios de recursos naturales (petróleo, gas).
  • Excedentes de balanza comercial o reservas de divisas.
España no tiene ninguno de estos: tiene deuda pública alta (~110-115% del PIB), déficit estructural y no genera excedentes masivos. Por tanto:
  • Es más bien un vehículo de inversión estatal o un banco de inversión público rebautizado.
  • Usa dinero prestado o transferido de Europa (no "sobrante" nacional).
  • Se ve como una herramienta de intervencionismo para que el Gobierno entre en empresas "estratégicas" (participaciones minoritarias que podrían influir en decisiones), prolongando artificialmente el gasto público.
  • Críticas fuertes: "confusión intencional" (Xataka), "gran farsa" (Rallo), "huida hacia adelante del intervencionismo" (elEconomista), o incluso "beso de la muerte al Ibex" (ABC, por posible control político de cotizadas).
Visión del Gobierno y defensoresSánchez y el ministro Carlos Cuerpo lo presentan como un ejercicio de "soberanía nacional" para invertir en el futuro del país, competir globalmente y atraer capital privado. Lo comparan con fondos de otros países (aunque de escala mucho menor) y lo ven como evolución natural de los NextGen.En resumen: no es una estafa ni un timo literal (no hay fraude), pero el adjetivo "falso" es común en la crítica económica y política de derechas/liberales porque no se ajusta al modelo tradicional de fondo soberano. Es un instrumento de política industrial activa, similar a lo que hacen Francia (con Bpifrance) o Italia, pero etiquetado de forma que genera controversia.

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