¿Qué le ha pasado al oro? Guerra, bancos centrales, divisas...
El oro ha vivido un rally histórico en los últimos años, especialmente en 2025, pero en 2026 muestra un comportamiento más volátil y mixto, con subidas fuertes seguidas de correcciones significativas. A finales de marzo de 2026, el precio spot ronda los 4.500-4.600 dólares por onza (con fluctuaciones diarias notables, como subidas recientes hacia los 4.600-4.660 USD en algunos momentos).
¿Qué ha pasado en los últimos años?
- 2025: El oro subió alrededor del 60-65%, marcando récords repetidos y superando los 4.000-4.500 USD/oz al cierre del año. Fue uno de los mejores rendimientos anuales en décadas, impulsado por demanda estructural.
- Inicio de 2026: Continuó el momentum alcista, alcanzando picos por encima de 5.300-5.600 USD/oz en enero/febrero, con ganancias del 20-30% en lo que iba de año en algunos periodos. Sin embargo, en marzo se produjo una corrección fuerte (hasta un 14-25% desde máximos), borrando parte de las ganancias del año, debido a factores macro que contrarrestaron el "refugio seguro" tradicional.
- Bancos centrales: el motor principal del rally
Desde 2022, los bancos centrales (especialmente de mercados emergentes) han comprado de forma agresiva: más de 1.000 toneladas netas anuales en 2022-2024, y unas 863 toneladas en 2025. Para 2026 se espera un ritmo similar pero ligeramente menor (~850 toneladas).- Motivos: Desdolarización (reducir dependencia del dólar por riesgo de sanciones, como las aplicadas a Rusia), diversificación de reservas y protección contra inflación/devaluación. Países como China, India, Polonia, Turquía y otros en el entorno BRICS han liderado las compras.
- Esto crea una demanda "firme" y estructural que sostiene el precio a largo plazo, incluso cuando los inversores privados dudan. En encuestas del World Gold Council, un porcentaje récord de bancos centrales espera aumentar sus reservas de oro.
- Excepción reciente: Algunos (como Rusia o rumores sobre Turquía) han vendido o usado oro para financiar guerras o defender sus divisas, lo que contribuyó a la presión bajista en marzo 2026.
- Guerras y tensiones geopolíticas
- Rusia-Ucrania (desde 2022): Impulsó compras de bancos centrales y demanda de refugio, pero el efecto fue mixto porque coincidió con subidas de tasas.
- Conflicto en Oriente Medio (Gaza, y especialmente la escalada EE.UU.-Israel-Irán en 2026): Inicialmente hizo subir el oro (por miedo a disrupciones en petróleo y energía), pero en esta ocasión no ha actuado como refugio puro. ¿Por qué?
- La guerra eleva los precios del petróleo → temores de inflación renovada → bancos centrales (Fed y otros) mantienen tasas altas o recortan menos de lo esperado.
- Esto fortalece el dólar estadounidense (DXY), que compite directamente con el oro como activo seguro. Un dólar fuerte encarece el oro para compradores extranjeros.
- Además, en momentos de pánico bursátil, los inversores venden oro para obtener liquidez (margin calls, etc.). Resultado: el oro "sufre" a pesar de la guerra, actuando más como cobertura contra riesgos monetarios/económicos amplios que contra el conflicto directo.
- Divisas y política monetaria
- Debilidad del dólar en 2025 ayudó mucho al oro (hizo que fuera más atractivo en otras monedas).
- En 2026, un dólar más fuerte (por hawkish de la Fed ante inflación por energía) ha pesado negativamente.
- Expectativas de tasas de interés: Bajadas de tasas favorecen el oro (reduce el costo de oportunidad de no ganar interés). Pero si la guerra mantiene la inflación alta, las expectativas de recortes se evaporan → presión bajista.
- De-dolarización más amplia (BRICS, acuerdos bilaterales en monedas locales) sigue siendo un viento de cola estructural.
- Temores inflacionarios por la guerra en Irán (precios del petróleo).
- Dólar fuerte y menor expectativa de recortes de tasas.
- Algunas ventas de bancos centrales para priorizar reservas de divisas o energía.
- Profit-taking tras el rally previo.









