Efectos de trabajar la lengua físicamente.
Trabajar la lengua físicamente —ya sea mediante ejercicios específicos (terapia miofuncional), masajes o estiramientos— tiene un impacto directo en la salud bucodental, la respiración, la deglución e incluso la postura. La lengua es un conjunto de 17 músculos que interactúan constantemente con la mandíbula, el hioides y la columna cervical.
A continuación se detallan los principales efectos y beneficios de ejercitarla:
1. Mejora de la respiración y reducción de ronquidos
Aumento del tono muscular: Al igual que cualquier otro músculo, si la lengua está flácida, tiende a caer hacia atrás durante el sueño, obstruyendo las vías respiratorias.
Combate el ronquido y la apnea del sueño: Los ejercicios miofuncionales fortalecen la base de la lengua. Esto ayuda a mantener la vía aérea despejada, reduciendo significativamente los ronquidos y los episodios de apnea obstructiva leve a moderada.
Fomento de la respiración nasal: Trabajar la posición de reposo de la lengua (que debe ser pegada al paladar) ayuda a sellar la boca de forma natural, obligando al cuerpo a respirar por la nariz.
2. Optimización de la deglución y la masticación
Corrección de la deglución atípica: Muchas personas empujan los dientes con la lengua al tragar (deglución infantil o atípica). Ejercitarla ayuda a reeducar el movimiento para que presione contra el paladar, evitando que los dientes se desplacen o se deforme la mordida.
Mayor control del bolo alimenticio: Mejora la fuerza y la coordinación necesarias para mover los alimentos dentro de la boca de manera eficiente y segura, reduciendo el riesgo de atragantamientos.
3. Alivio de la tensión en la mandíbula y cuello (ATM)
Descompresión de la articulación temporomandibular: La posición y tensión de la lengua influyen directamente en la mandíbula. Si la lengua trabaja en su posición correcta, ayuda a relajar los músculos maseteros, disminuyendo los efectos del bruxismo (apretar los dientes).
Conexión postural: La lengua está conectada a la cadena muscular anterior del cuerpo. Su fortalecimiento y correcto posicionamiento pueden aliviar tensiones crónicas en el cuello, los hombros y las cervicales.
4. Beneficios en el habla y la articulación
Mayor claridad al hablar: Ejercitar la agilidad y la flexibilidad de la punta y los bordes de la lengua mejora la pronunciación de fonemas complejos (como la r, l, t, d, s). Es una práctica habitual en la logopedia y el entrenamiento de la voz para profesionales (actores, cantantes, oradores).
5. Estimulación del sistema nervioso y digestivo
Activación del nervio vago: La base de la lengua está estrechamente vinculada al nervio vago y al sistema nervioso parasimpático. Ciertos masajes o estiramientos en esta zona pueden inducir un estado de relajación y reducir el estrés.
Mayor producción de saliva: El movimiento físico estimula las glándulas salivales, lo que favorece la digestión inicial y ayuda a mantener el equilibrio bacteriano en la boca, previniendo la caries y las encías inflamadas.










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