Claves para contratar una hipoteca.
Contratar una hipoteca es una decisión financiera importante que requiere planificación y análisis. Aquí tienes las claves esenciales para hacerlo de manera informada, basadas en información general y recomendaciones prácticas:
- Evalúa tu capacidad financiera:
- Ahorros: Necesitas ahorrar al menos el 20-30% del valor de la vivienda (20% para la entrada, ya que los bancos suelen financiar hasta el 80%, y 10% para gastos como notaría, impuestos, registro, etc.). Por ejemplo, para una vivienda de 200.000 €, deberías tener unos 60.000 € ahorrados.
- Endeudamiento: La cuota mensual no debe superar el 30-35% de tus ingresos netos para mantener estabilidad financiera. Por ejemplo, si ganas 2.000 € netos al mes, la cuota no debería exceder 600-700 €.
- Estabilidad laboral: Los bancos valoran contratos fijos, ingresos constantes y un historial crediticio limpio (sin impagos ni registros en ASNEF o RAI).
- Compara ofertas de diferentes bancos:
- Investiga y solicita información de varias entidades. Compara la TAE (Tasa Anual Equivalente), que incluye intereses y comisiones, para conocer el coste real del préstamo.
- Pide la Ficha Europea de Información Normalizada (FEIN), que detalla las condiciones de la hipoteca y es vinculante por al menos 10-14 días.
- Considera negociar comisiones (apertura, amortización anticipada, subrogación) y productos vinculados (seguros, nómina, etc.) para obtener mejores condiciones.
- Elige el tipo de hipoteca adecuado:
- Fija: Cuota constante durante toda la vida del préstamo, ideal para quienes buscan estabilidad, aunque suele tener un interés inicial más alto.
- Variable: Vinculada a un índice como el Euríbor, lo que puede hacer la cuota más barata o cara según el mercado. Adecuada si toleras riesgos y esperas bajadas de tipos.
- Mixta: Combina un periodo inicial fijo (3-10 años) y luego variable. Ofrece estabilidad inicial con flexibilidad futura.
- Analiza tu tolerancia al riesgo y proyecciones de ingresos a largo plazo para decidir.
- Prepara la documentación necesaria:
- General: DNI/NIE, declaración de la renta, vida laboral, extractos bancarios, contrato de arras (si aplica) y escrituras de otros inmuebles.
- Asalariados: Contrato laboral y últimas nóminas (mínimo 3 meses).
- Autónomos: Declaraciones de IVA e IRPF, pagos a la Seguridad Social y balance económico.
- Tener todo actualizado y organizado agiliza el proceso y reduce el riesgo de rechazo.
- Considera los gastos asociados:
- Tasación: Obligatoria, cuesta entre 250-600 € y determina el valor de la vivienda.
- Otros gastos: Desde 2019, el cliente solo paga la tasación y, en algunos casos, la comisión de apertura. El banco cubre notaría, registro y gestoría.
- Seguros: El seguro de hogar es obligatorio, pero puedes contratarlo fuera del banco para ahorrar. El seguro de vida es opcional, aunque a veces se ofrece para bonificar el interés.
- Revisa cláusulas y condiciones:
- Lee la letra pequeña para evitar cláusulas abusivas, como suelos en hipotecas variables (que limitan el beneficio de bajadas de tipos).
- Asegúrate de entender el sistema de amortización, comisiones por cancelación o subrogación, y las consecuencias de impago.
- Tienes derecho a revisar la escritura en la notaría 3 días antes de firmar, con asesoramiento gratuito del notario.
- Considera un asesor hipotecario:
- Un bróker hipotecario puede ayudarte a comparar ofertas, negociar condiciones y evitar errores.
- Si no estás seguro, consulta con profesionales para aclarar dudas y optimizar tu elección.
- Piensa a largo plazo:
- Evalúa el plazo de amortización (15-30 años). Plazos más largos reducen la cuota mensual, pero aumentan el coste total por intereses.
- Mantén un fondo de emergencia (3-6 meses de gastos) para imprevistos y no uses todos tus ahorros en la entrada.










